Empecé pintando mascadas de seda, por ser el lienzo perfecto para expresar el color, tanto por su brillo, tacto y caída como por la alquimia que estalla entre las tintas y la fibra más valiosa e inspiradora que ha existido.

Con el tiempo he desarrollado otras habilidades relacionadas con el color, el arte y las telas como: dar cursos y talleres, diseñar estampados, pintar cuadros, escribir y afortunadamente sigo descubriendo cosas que me ilusiona mucho aprender y fortalecen mi capacidad de asombro, como hacer yoga, sembrar, la salud, los idiomas y la filosofía.

Me emociona muchísimo el color, es mi forma de hablar con Dios y me conmueve demasiado cuando veo que alguien logra conectar con su propia creatividad, porque sé que ya tiene su propio poder en las manos.

Mi vida me ha llevado al arte, a los 2 años llegue a la ciudad de Cuernavaca, México. Conocida por tener un extraordinario clima y vegetación, hecho que influenció profundamente mi percepción de la luz y mi forma de ver la vida.

Mis papás me metieron a la escuela que escogí a los 4 años y ahí me enseñaron a vivir libre, respetando a los demás y aprender por convicción. Estimularon tanto mi creatividad que diseñé y creé la vida que me gusta vivir.

Estudié en Florencia, Italia por un año: pintura en seda, batik y estampado en telas, para después regresar a México a estudiar diseño textil en la Universidad Iberoamericana.

Mi intención era dedicarme a los textiles tradicionales de mi país, pero la pintura en seda me atrapó y la convertí en mi oficio. Me dedico a algo que me fascina.

Me gustaría agregar que, gracias a mi admiración por la tradición textil ancestral de México, hice mi laboratorio de pigmentos naturales y me he aliado con artesanos singulares como tejedoras para hacer mis empaques, costureras para coser el dobladillo de las mascadas y carpinteros que fabrican mis herramientas para pintar. Todo esto lo considero un gran privilegio por todo lo que aprendemos y aportamos juntos.

When I finish high school, I didn´t want to study anything. I was totally inspired about life, but university programs wasn´t match with my feeling.

So I went to Florence Italy in 1992 to do nothing (I didn´t have a clue what I wanted to study). I was very curious about my neighbors, always coming and going with a lot of stuffs in hands, finally I decided to visit them and I discover a textile art world inside. I inscribe myself to silk painting, batik and print pattern courses because the program let me travel any time I wanted. The combination of school system and the time I spent there, make me fell in love with the color theory and pattern reports, so I decided textile design was my career, also I´ve already knew that my country has an ancient textile tradition.

Then I came back to Mexico, studied textile design at college, worked in many institutions and companies to get more and more design tools.

Silk painting became my trade since 2003, when I started to paint every day. I realized that I didn´t have enough draw abilities but I was still completely identified with colors and patterns.